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«Es uno de los narcotraficantes más grandes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional. Por lo tanto, hemos duplicado su recompensa a 50 millones de dólares». Con esta frase, Estados Unidos prometió que bajo el gobierno de Trump perseguirá Nicolás Maduro, quien consideró el asunto de ridículo y patético. ¿Qué otros líderes del mundo llevan precio sobre su cabeza de parte de Washington?
El gobierno de Estados Unidos ofrece recompensas por información que conduzca a la detención de líderes de varios grupos y organizaciones, pero no es común que lo haga con jefes de Estado en ejercicio. El caso de Nicolás Maduro es una de las excepciones más notables.
Estas recompensas se gestionan principalmente a través del Programa de Recompensas por la Justicia (Rewards for Justice – RFJ) del Departamento de Estado y el Programa de Recompensas de Narcóticos. E incluyen a otros funcionarios destacados del régimen venezolano. A saber:
La mayoría de los casos de líderes extranjeros buscados por EE.UU. se refieren a figuras que ya no están en el poder. El ejemplo más cercano y notorio en el pasado es el de Manuel Noriega, quien fue el líder de facto de Panamá.
Según los registros históricos y la información disponible, la situación con Manuel Noriega fue diferente a los programas de recompensas públicos y de gran escala que existen hoy en día. Aunque se emitieron acusaciones formales de narcotráfico y lavado de dinero contra él, la recompensa no se manejó de la misma manera que con, por ejemplo, Nicolás Maduro.
Por ejemplo, Wikipedia menciona una cifra de 320.000 dólares de la Armada de los Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por Noriega. Sin embargo, esta información es difícil de verificar.
La mayoría de las recompensas se centran en líderes de organizaciones terroristas y carteles de narcotráfico.
El gobierno de Estados Unidos, a través de su Programa de Recompensas por la Justicia (RFJ), ha ampliado significativamente el alcance de las recompensas más allá del terrorismo y el narcotráfico. Ahora incluye a individuos que cometen crímenes de guerra, genocidio, ciberataques e interferencia en elecciones extranjeras.
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