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Preocupado por una escalada inflacionaria que lo afecte a nivel interno, el presidente Donald Trump lanzó una severa advertencia este lunes a “todos” para que no suban el precio del petróleo luego de la ofensiva que el sábado Estados Unidos lanzó contra Irán, que podría generar alteraciones en el suministro. “¡Estoy vigilando!”, advirtió.
En un posteo en su red Truth Social, Trump escribió en mayúsculas, como suele hacer cuando quiere enfatizar algo importante: “TODOS, MANTENGAN BAJOS LOS PRECIOS DEL PETRÓLEO. ¡ESTOY VIGILANDO! LE ESTÁS HACIENDO EL JUEGO AL ENEMIGO. ¡NO LO HAGAS!”
El mensaje no tuvo un destinatario determinado, pero se estima que es una advertencia global a todos los involucrados en la cadena de producción y suministro desde Oriente Medio. Pero también busca frenar un posible frente de tormenta que podría afectarlo a nivel interno: parte de su movimiento MAGA (Make America Great Again) no está de acuerdo o ve con recelo el involucramiento de EE.UU. en suelo iraní y un alza en el precio de los combustibles pegaría en los bolsillos de muchos y agudizaría sin dudas la interna.
Trump sumó luego un mensaje para su Departamento de Energía, “¡PERFORA, BABY, PERFORA!! Y me refiero a AHORA!!”, en referencia a uno de sus slogans de campaña en el que llamaba a profundizar la extracción de petróleo anulando buena parte de las regulaciones ambientales impuestas por el gobierno demócrata de Joe Biden, que impulsaba las energías limpias.
Este mensaje era uno de los favoritos de sus partidarios del movimiento MAGA y Trump lo recordó con agudeza.
El nuevo conflicto, que estalló tras un ataque israelí contra Irán el 13 de junio y escaló el sábado con la intervención de Estados Unidos, ha disparado los precios del petróleo, ya que Irán es un gran productor de la OPEP.
La costa este de la nación persa controla, además, el paso sur del estrecho de Ormuz. Recientemente los políticos iraníes aprobaron bloquear la navegación por sus aguas y, de concretarse esta medida, dificultaría la exportación de buena parte del petróleo mundial, ya que muchas naciones árabes -a excepción de Omán, Yemen y Arabia Saudí- dependen de Ormuz para trasladar sus exportaciones.
Si Teherán cerrara el Estrecho provocaría una subida más amplia de los precios de las mercancías transportadas y complicaría el proceso deflacionista en todo el mundo, lo que podría mantener los tipos de interés altos durante más tiempo.
Pero más allá del impacto global, a Trump le importa lo que sucede en su propio territorio. El magnate hizo campaña con la promesa de bajar la inflación, pero a la vez prometió terminar con las guerras en el mundo y no sumarse a otras nuevas, que implicaría un gasto enorme de dinero y la posibilidad de bajas estadounidenses. “America first”, (EE.UU. primero), juró.
Ya como presidente, no solo no terminó la guerra entre Rusia y Ucrania, sino que se metió de lleno en un conflicto en Oriente Medio de consecuencias impredecibles y posible largo aliento. Por eso representantes de alto perfil de su movimiento MAGA, entre ellos los presentadores Tucker Carlson o Steve Bannon y legisladores como Marjorie Taylor Green y Thomas Massie, le habían advertido públicamente que no se involucrara en suelo iraní.
Encima el domingo, Trump planteó la posibilidad de un cambio de régimen en Irán, lo que también contradice a sus críticas históricas de las incursiones bélicas en el extranjero por parte de otros presidentes que buscaron la caída de gobiernos en Irak o Afganistán. «Si el actual régimen iraní es incapaz de hacer a Irán grande de nuevo, ¿por qué no debería haber un cambio de régimen?», escribió Trump.
El presidente sabe que su movimiento MAGA está en vilo ante este nuevo ataque. Si bien algunos voceros más conspicuos por ahora han decidido tomar un perfil bajo y apoyar tibiamente la ofensiva para no complicar al presidente, algunos otros se manifestaron en contra y recibieron toda la furia del jefe de la Casa Blanca.
“El congresista Thomas Massie, de Kentucky, no es MAGA, aunque le guste decir que lo es. En realidad, MAGA no lo quiere, no lo conoce y no lo respeta”, dijo Trump en un posteo dedicado al legislador, pero que tenía un mensaje más amplio para los disidentes del movimiento.
“Es un ‘fanfarrón’ de mente simple que piensa que es una buena política que Irán tenga el arma nuclear de más alto nivel”. “Irán ha matado y mutilado a miles de estadounidenses, e incluso se apoderó de la embajada estadounidense en Teherán bajo la Administración Carter. Ayer tuvimos un éxito militar espectacular, quitándoles la ‘bomba’ de las manos (¡y la usarían si pudieran!) pero, como de costumbre, y a pesar de todos los elogios recibidos, este congresista ‘ligero’ está en contra de lo que se logró tan brillantemente anoche en Irán. Massie es débil, ineficaz” “¡MAGA debería soltar a este patético PERDEDOR, Tom Massie, como la plaga!”.
Las voces disonantes podrían llamarse a silencio, pero el disgusto está. Y podría agravarse con un conflicto prolongado que podría acarrear represalias iraníes contra ciudadanos estadounidenses. Pero el costado económico puede ser explosivo en EE.UU.: si se suma el impacto de la controvertida política de aranceles a un aumento del combustible, la inflación podría dispararse y las tasas podrían volver a subir. Un panorama que sería una pesadilla para el presidente.
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