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con un pronóstico de 40°C, los turistas en París enfrentan 48 horas sofocantes

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Emergencia climática en Francia, al ritmo de la ola de calor que golpea a Europa.

La temperatura puede superar los 40 grados este lunes de verano inesperado. Un fenómeno que se extenderá hasta el jueves, en un país que no está preparado para las altas temperaturas sino para los inviernos crudos.

La Ile de France en alerta

La región de Île-de-France no es inmune a la ola de calor. Los departamentos de Hauts-de-Seine, Essonne, Yvelines, Seine-Saint-Denis, Val-d’Oise, Val-de-Marne y París vuelven a estar bajo alerta naranja.

La región de Île-de-France no es inmune a la ola de calor. Foto: ReutersLa región de Île-de-France no es inmune a la ola de calor. Foto: Reuters

Esta alerta está relacionada con las condiciones anticiclónicas y la continuación y extensión de la ola de calor, según explica Météo-France. Las temperaturas serán altas «día y noche», advierte el servicio meteorológico. Para este lunes, se esperan 36 °C.

En la región parisina, las máximas oscilarán entre 33 y 38 °C. En París se esperan 36 °C.

Martes y miércoles, más calor

El martes y el miércoles serán los días más calurosos. El martes, pronostican temperaturas mínimas de entre 16 y 25 °C, con 25 °C en la capital. Por la tarde, oscilarán entre 36 y 40 °C (39 °C en París). En estas condiciones, no se descarta una alerta roja (aunque es poco probable) para principios de semana.

Muchos de los hoteles en Paris carecen de aire acondicionado y los turistas se sofocan.

Anomalía de la temperatura del aire

El miércoles, se esperan temperaturas de entre 18 y 27 °C al final de la noche (26 a 27 °C en París al amanecer), y de entre 34 y 41 °C (40 °C en París) en las horas más calurosas del día. Se espera que esta ola de calor termine el jueves, con un descenso significativo de las temperaturas, según advierte Météo France.

Recomendaciones y prohibiciones

Debido a la ola de calor, 83 departamentos han sido declarados en alerta naranja. Recomiendan no ir a la playa, no tomar sol, salir solo si es indispensable e hidratarse.

Piden a los vecinos que vigilen a los ancianos, que generalmente están con medicación invernal, diuréticos y no tienen familia cerca que los cuide.

Los hospitales han cerrado salas para dar al personal vacaciones. Los médicos de emergencias temen una crisis, como la ola de calor que mató 15.500 personas en el 2003, que el gobierno se empecinaba en negar.

Unos 41 °C en Burdeos, 39 °C en Toulouse y Aviñón, 37 °C en Nantes y 35 °C en París… Francia ardía sofocantemente este lunes por la tarde, en lo que podría convertirse en «el segundo día más caluroso de junio, después del 27 de junio de 2019», según La Chaîne Météo.

Todo el país se ve afectado por esta ola de calor, a excepción de la costa del Canal de la Mancha y la frontera belga. Y aún no ha terminado, ya que se espera que las temperaturas sigan subiendo el martes, «con picos de 40 °C generalizados en gran parte de la mitad sur, pero también en el Centro y parte del Macizo Central».

¿Alerta roja?

Se puede declarar la alerta roja si las temperaturas o las radiaciones, que yan son récord, aumentan. El parasol es lo que todos buscan: un paraguas que protege contra los rayos UV. La venta de sombreros se convirtió en un boom.

Escuelas y guarderías están cerradas porque los edificios no están adaptados a estas altas temperaturas. Los empresarios serán forzados desde el martes a adoptar medidas para sus trabajadores y frenar los trabajos, si el calor es demasiado elevado.

Existe la convicción de que la crisis de calentamiento climático ya llegó y Francia no está preparada para enfrentarla.

Récord en Provence y la Costa Azul

En la Costa Azul y la Provence las temperaturas sobrepasaban este lunes los 40 grados. Pero el aire acondicionado en el sur no es un tabú ecologista como en París o la Ile de France, que se vio forzada en la noche del domingo a decidir serias medidas restrictivas de circulación de automóviles y camiones, ante el elevado nivel de ozono y de radiación en toda la región.

El prefecto de la Ile de France, por decreto, recomienda el Covoitorage (compartir el auto) o aplicar el teletrabajo, sin desplazarse a la oficina, y transitar en la región en automóvil entre la medianoche y las 5 de la mañana, en medidas adoptadas para no acentuar la crisis.

La vigilancia será estricta en toda la región de Ile de France.

En la ciudad de París y las regiones no se puede ir a más que 20 kilómetros por hora. En las rutas de la región a no más de 100.

La ley no prevé la obligatoriedad del aire acondicionado en el transporte público ni en los comercios. Sin embargo, en Île-de-France, la RATP (Régie Autonome des Transports Parisiens) asegura que avanza año tras año: casi el 75 % de los autobuses deberían contar con aire acondicionado el próximo año.

Niveles de alerta

El nivel de alerta por ola de calor se divide en cuatro colores distintos: verde (sin alerta específica), amarillo (pico de calor), naranja (ola de calor) y rojo (ola de calor extrema).

En este último caso, se trata de una «ola de calor extrema, excepcional por su duración, intensidad y extensión geográfica, que tiene un impacto significativo en la salud de toda la población y en la sociedad (sequía, abastecimiento de agua potable, desarrollo o cese de ciertas actividades, etc.)», según Météo-France. Por lo tanto, no se ha establecido un umbral de temperatura específico.

Este nivel de alerta se activó por primera vez en 2019, año en el que el período estival se caracterizó por dos olas de calor «muy generalizadas e intensas», según Salud Pública France. Se registraron 572 fallecimientos en los departamentos en alerta roja, incluidos 10 en el ámbito laboral.

Pero a diferencia de otros umbrales de alerta, la alerta roja «es una decisión de Météo-France de común acuerdo con el Ministerio de Sanidad. En su caso, con otros ministerios competentes, en particular el Ministerio del Interior, dada la diversidad de impactos previstos, además de los sanitarios (sociales, económicos y medioambientales)», subraya el ministerio.

En caso de alerta roja, la agencia francesa de salud pública, Santé publique France, implementa la vigilancia sanitaria para identificar rápidamente cualquier impacto inusual (del calor), describir los impactos observados y adaptar las medidas de gestión a implementar.

Al igual que durante los períodos de alerta naranja, también se emiten anuncios de prevención por televisión y radio para recordar a la población las instrucciones a seguir, según lo dispuesto por el Ministerio de Salud.

Mensaje en el celular

En la noche del domingo, todos los celulares franceses recibieron una alerta e incluso los bancos alertaron a sus clientes por mensaje telefónico de tomar precauciones frente a la ola de calor.

La línea directa de atención sobre olas de calor también está activada para brindar consejos a la población para protegerse a sí mismos y a quienes los rodean. Sin embargo, también en este caso, puede activarse en cuanto se emite la alerta naranja. Está disponible desde el sábado 28 de junio en el 0.800.06.66.66.

Empleadores atentos

Un decreto impone medidas de protección laboral a los empleadores a partir de este martes 1 de julio, graduadas según los niveles de alerta establecidos por Météo-France.

Horario de trabajo, equipos de protección, persianas y ventiladores. Ante el aumento de las olas de calor, nuevas medidas entrarán en vigor este martes para proteger aún más a los trabajadores. Según un decreto reciente, los empleadores estarán sujetos a una serie de obligaciones hacia sus empleados durante períodos de calor extremo.

Empleadores deben estar atentos. Como parte de sus obligaciones de seguridad, deben realizar una reevaluación diaria de los riesgos que corre cada empleado.

Escuelas cerradas

En cuanto a los niños, las prefecturas departamentales pueden decidir, en consulta con los ayuntamientos y las administraciones escolares, cerrar las escuelas ocasionalmente debido al calor.

Sin embargo, no es necesario activar una alerta roja. Las escuelas de Tours permanecerán cerradas el lunes y martes por la tarde para «proteger a los niños y al personal», mientras que se esperan temperaturas de hasta 38 °C. Hay colegios en París cerrados.

El decreto impone varias disposiciones destinadas a «adaptar los horarios, suspender las tareas extenuantes durante las horas más calurosas y ajustar mejor los períodos de descanso».

En la región de Hérault, en el sur de Francia, ha sido declarada en alerta por ola de calor. Allí, las aulas son sofocantes. Botellas de agua, ventiladores individuales y vaporizadores recargables han llegado a los pupitres, junto con los cuadernos, o lo que queda de ellos al final del curso.

«Cuando entro al patio, me siento como si estuviera en un horno«, contó Charlotte, de 8 años. Muchos padres han decidido no enviar a sus chicos al colegio.

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